sábado, 29 de octubre de 2011

Autoevaluación


¿Qué estoy aprendiendo?

Esta asignatura me está aportando mucho a nivel educacional. Sinceramente, me parece increíble lo que estamos haciendo, aprendiendo unos de otros a base de reflexiones. Cuando empezó el curso, no sabía lo que era un cuerpo comunicativo, ni un cuerpo especular, ni ninguno de los cuerpos explicados por Arthur. Lo curioso es que siempre los he tenido frente a mis ojos, pero no los he visto. Incluso yo mismo he formado parte de alguno, y ni siquiera me había dado cuenta. Mi favorito es el cuerpo especular, porque define a la perfección la sociedad: Puro teatro donde cada cual adopta su papel según la situación y lo que quiera aparentar. Gracias Victor, gracias Arthur, gracias chic@s. Porque gracias a vosotros me he podido conocer un poco más a mi mismo.

Más tarde, Francis me recordó que todos y cada uno de nosotros somos iguales, sin importar la religión, la clase social, la forma del cuerpo o lo diferentes que seamos. Y eso es algo muy importante, algo que debemos tener en cuenta en cada momento de nuestras vidas. También me hizo ver que la sociedad da una falsa imagen de aceptación y que, a pesar de que la gente habla de aceptación, realmente no la ponen en práctica y sienten rechazo hacia las personas que no son iguales a ellas. En realidad deberiamos ser conscientes de que somos humanos, y que como tales, tenemos sentimientos. Pero no solo nosotros, sino también las personas que tenemos a nuestro al rededor, por lo que deberíamos ponernos más a menudo en el lugar de los demás y tratar de entenderles.

El más grande de los conceptos es "Apreciar lo que tenemos", y casi nadie lo pone en práctica. La vista, el tacto, el poder caminar.. son cosas que no apreciamos en el día a día pero que son muy valiosas. Todos deberíamos aprender a ver el mundo con otros ojos y disfrutar de él, al igual que un niño cuando por primera vez se maravilla con algo. Todos deberíamos vivir más intensamente la vida y olvidar muchas de las preocupaciones tontas que tenemos, ya que algún día todo se acabará y lo que no hayamos hecho hoy ya no podremos hacerlo más. "Carpe Díem" de un modo responsable.

Pasando a la educación docente, me he dado cuenta de que no está dándonos todo lo que podría darnos, ya que el método de enseñanza está anticuado. Hemos descubierto que mediante a las experiencias aprendemos más y mejor. ¿Por qué no lo utilizamos? ¿Por qué seguimos recibiendo clases magistrales? Es muy fácil comprar un libro, abrir el temario, mirárselo el día de antes e impartir una clase. ¡¡ Yo también podría y no tengo titulo!! Pero así no se aprende. Los niños memorizan, vomitan los contenidos delante del examen y a los 2 días ya no se acuerdan de la mitad. Eso no es aprender. No son máquinas de memorizar. ¿Por qué molestarse en seguir con este método de enseñanza, dónde pierden el tiempo alumno y profesor, si con aportarles simples experiencias aprenderían más y además no tendrían que pasar por ese suplicio? Si conocemos el fallo ¿por qué no lo corregimos? Tal vez sea demasiado cómodo mantenerse en esta situación, pero no es productiva. Después no nos quejemos de que la educación en España va mal, si no tratamos de mejorarla. Tal vez esto sea tarea de los futuros docentes, es decir, nosotros.

¿Que trato de hacer por la asignatura?

En mi blog estoy tratando de fomentar las reflexiones sobre la ética y la vida. Trato de aportar videos que nos hagan reflexionar sobre nosotros mismos y nuestro entorno. Sobre lo que estamos haciendo con nuestra vida. También trato temas de clase, como la educación, los tipos de cuerpos, la discapacidad, etc. Mi objetivo con este blog es que cada uno de nosotros seamos capaces de ver que, si queremos cambiar el mundo, si queremos que mejore y si queremos que las generaciones futuras lleguen mucho más lejos que nosotros, debemos actuar. Y no podemos esperar 10 años a ser profesores, o lo que quiera que queramos ser "de mayores". Debemos empezar ya mismo y debemos comenzar por nosotros mismos. Tratando de ser un poco más humanos (Siempre se puede ser más humano). Debemos cambiar la actitud porque, algún día, el MUNDO SERÁ NUESTRO y tendremos que saber qué hacer con él. Niños, adolescentes, y muchas más personas estarán en nuestras manos. Y nosotros haremos de ellos lo que serán en un futuro. Les formaremos. Y no os imagináis el poder que tendremos sobre ellos, sobre su manera de pensar, de actuar. Por ello, lo que les enseñemos deberemos hacerlo bien. Porque ese será el legado que les transmitamos y a su vez ellos lo transmitirán a las siguientes generaciones. Y ese será el mundo que ayudaremos a construír.

La responsabilidad es grande, pero es lo que hemos elegido (no solo los que nos vayamos a dedicar a la docencia, sino todos los que trabajemos con personas o tengamos hijos), y será nuestro deber educarles bien.

jueves, 27 de octubre de 2011

¿Qué me gustaría que pasara siempre en clase? ¿Por qué sería deseable que pasara eso que me gustaría que pasara siempre en clase?


¿Qué me gustaría que pasara siempre en clase?

En realidad, nada y todo. Me gustaría que en clase nunca pasara NADA igual que el día anterior, que cada clase fuera infinitamente distinta de las anteriores, que no cayésemos en la monotonía, que pasase de TODO. Cada día ocurre lo mismo: Llega el profesor, entramos al aula, nos sentamos, hablamos hasta que el profesor comienza a impartir la clase, participamos (o no), y nos vamos.

Siempre es el mismo modelo, la misma base. La verdad es que eso me gustaría que cambiase, que existiese una clase donde pudiese pasar de todo, en cualquier momento. ¿Por qué no dar la clase sentados en el suelo? ¿O en un parque? ¿Tal vez en cafetería? ¿Por qué no, ya que estamos hablando de educación, hacemos una visita a algún colegio cercano, y realizamos una práctica? ¿Por qué no cuando hablábamos del cuerpo especular no visitamos un gimnasio o una empresa de alto standing? ¿Y si al hablar de discapacidad hubiésemos ido a un centro de discapacitados real o nos hubiésemos puesto en su piel mediante algún ejercicio?

Lo dejo en el aire.. ya que las posibilidades son infinitas.

¿Por qué sería deseable que pasara eso que me gustaría que pasara siempre en clase?

Básicamente por romper la monotonía y aprender de las experiencias, que són el método más efectivo de aprender.

martes, 25 de octubre de 2011

Los únicos límites se encuentran dentro de nuestra mente.




Cada día, millones de personas se quejan de su situación actual, de lo poco que tienen y de lo que les gustaría tener.. pero ¿nos paramos a pensar por un momento lo que en realidad tenemos a nuestro alrededor? ¿Lo afortunados que somos por el simple hecho de tener una buena salud, o un plato de comida cada día sobre la mesa? ¿De despertarnos cada mañana y poder sentir el suelo con el tacto de nuestros pies?

Dejemos de pensar en lo que no tenemos.. y pensemos en TODO lo que tenemos, que es muchísimo más de lo que necesitamos. Somos muy afortunados, pero estamos ciegos y no lo apreciamos.

Os invito a vivir a todos una pequeña experiencia. Algo simple, que no os quitará más de 1hora de vuestro tiempo. Os propongo que por esa hora, os pongáis en la piel de una persona discapacitada. Vendaos los ojos, tapaos los oídos con tapones, esconded vuestras manos dentro de las mangas de la camiseta y, durante 1 hora tratad de realizar vuestra vida normal. Intentad cambiar el mando de la tele, o coger el teléfono. Intentad buscar un vaso de agua y llenarlo para poder beber en él. Os aseguro que la experiencia valdrá la pena, y os invito a comentarla aquí.

Será muy interesante conocer vuestras experiencias.

martes, 18 de octubre de 2011

Entrevista a Roger Schank sobre el aprendizaje.



Voy a comentar un poco mi experiencia en este campo. Para contextualizar el tema, diré que entreno un grupo de niños y adolescentes en el deporte Karate. Pues bien, si yo explico cómo se realiza una técnica, por ejemplo el ataque de puño, y digo que hay que pasar por 3 fases de modo que aprovechemos al máximo la fuera de los músculos en cada fase, explico la trayectoria que debe seguir etc, observo que los alumnos tratan de seguir las instrucciones, sin demasiado éxito ya que deforman bastante la técnica.

Si yo les muestro cómo se debe hacer, ejemplificando el gesto, ellos lo repetirán de modo que se acercarán un poco más al gesto, pero seguirán sin realizarlo correctamente.

En cambio, si les proporciono una experiencia, la cosa cambia. Si pongo delante de ellos a un compañero, el cual pone la mano en su puño ofreciendo resistencia y él alumno que realiza la acción ha de estirar el brazo realizando el ataque, deberá hacer el gesto de modo que aproveche al máximo su musculatura, y entonces comprenderá el porqué se debe hacer así la técnica y aprenderá.

Por otro lado, con respecto a que se regula lo que aprendemos, pienso que es un poco lo que está ocurriendo en clase. Tenemos mucha información, y aprendemos, pero cada uno profundiza un poco más en lo que le interesa, de modo que no todos aprendemos lo mismo, pero a fin de cuentas, aprendemos.

El mejor método no es vomitarle al alumno un discurso o unos apuntes de los cuales, pasados unos meses no retendrá ni siquiera el 5%, ni dar una clase únicamente con los contenidos que el profesor cree que son importantes. Tal vez lo mejor sería dejar que el alumno aprendiera sin imposición, sin control, sin examen. Simplemente permitiéndole que de alguna manera, la que se le ocurra, deje constancia de su aprendizaje y facilitándole situaciones para que aprenda lo que a él le guste, plantearle preguntas, retos, etc.

Yo, personalmente, pienso que si la enseñanza no se planteara como obligatoria, sino como parte del desarrollo de uno mismo, fomentando las situaciones para aprender, los niños y adolescentes irían más contentos a la escuela y el fracaso escolar disminuiría.

Matemáticas, Historia, Biología, dejemos que sean ellos quienes la descubran. Pongamos la información a su alcance, pero dejemos que se centren en lo que más les motive. Tal vez algunos no lleguen a conocer el Ciclo de Krebs, ni sepan Algebra o ni tan siquiera sepan quien fué Fernando "el Católico". Pero estoy seguro de que sabrán muchas otras cosas, cosas que realmente les sirvan. Y serán cosas que nunca van a olvidar.

La palabra "obligación" condiciona mucho. Y destruye el verdadero valor de Aprender ya que si te sientes obligado a realizar algo, terminas creando rechazo hacia ello y lo haces sin interés.

domingo, 9 de octubre de 2011

La paradoja de nuestros tiempos.

"La paradoja de nuestros tiempos en la historia es que hemos construido edificios más altos pero tenemos temperamentos más cortos,
autopistas más anchas pero puntos de vista más estrechos.
Gastamos más pero tenemos menos,
compramos más pero disfrutamos menos,
Tenemos casas más grandes pero familias más pequeñas,
más compromisos pero menos tiempo,
Tomamos en exceso, fumamos en exceso, gastamos sin prudencia,
Reímos poco, manejamos rápido, nos enojamos,
Nos desvelamos, nos levantamos cansados,
Vemos demasiada televisión, leemos muy poco y rara vez rezamos.
Tenemos más títulos pero menos sentido común,
más conocimiento pero menos criterio,
más expertos pero más problemas,
más medicinas y menos salud.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco, odiamos demasiado.
Hemos aprendido a ganarnos la vida pero no a vivirla plenamente.
Hemos añadido años a la vida pero no vida a los años.
Hemos llegado a la luna y regresado pero tenemos problemas a la hora de cruzar la
calle y para conocer a nuestro vecino...
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior,
hemos hecho cosas más grandes pero no cosas mejores,
limpiamos el aire pero polucionamos nuestras almas.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral,
Hemos aumentado la cantidad pero no la calidad,

Hemos conquistado el átomo pero no hemos conquistado nuestros prejuicios,
Escribimos más y aprendemos menos,
Planeamos más pero logramos menos,
Hemos aprendido a curarnos pero no a esperar respetando el tiempo,
Hemos construido computadoras para guardar más información,
Para producir más copias que nunca pero cada vez nos comunicamos menos.
Estos son los tiempos de la comida rápida,
De la digestión lenta,

Estos son tiempos de las grandes personas pero de las personalidades pequeñas,
con más libertad pero menos alegría, con más comida pero menos nutrición.
Son días en los que llegan dos sueldos a casa pero aumentan los divorcios,
son tiempos de casas más lindas pero más hogares rotos,
Estos son los tiempos de los viajes rápidos, de los pañales desechables,
De la moral descartable, de las noches de placer, de los cuerpos obesos,
Y de las pastillas que hacen todo, desde alegrarnos, calmarnos, hasta matarnos.
Son tiempo con mucho en el aparador pero poco en el almacén,
Y es un tiempo en que la tecnología puede hacerte llegar este mensaje y al mismo tiempo tú puedes decidir marcar la diferencia o apretar eliminar.
Recuerda pasar más tiempo con quien amas,
Porque ellos no van a estar aquí para siempre,
Recuerda siempre decir una palabra de aliento a tus hijos o a tus sobrinos
Porque algún día crecerán y se irán de nuestro lado.
Recuerda dar un cariñoso abrazo a quien te acompaña cotidianamente
Porque ese es el único tesoro que le puedes dar de corazón y eso no cuesta nada.
Recuerda decir "te quiero"
Pero lo más importante es que verdaderamente lo sientas.
Un beso, un abrazo puede curar cualquier dolor cuando realmente es sincero,

recuerda disfrutar con esa persona cada momento porque algún día ya no va a estar ahí.
Dale tiempo al amor, dale tiempo a las palabras, dale tiempo a compartir todos esos bellos pensamientos que tienes en la mente.
Y recuerda, la vida no es medida por la cantidad de respiros que tomamos
Sino por todos aquellos momentos que nos dejan sin aliento"


George Carlin, tras la muerte de su esposa.

Fuente: Youtube

Cómo el gobierno nos manipula



Fuente: youtube

Información relacionada con el artículo enlazado por Victor Perez sobre el control social (Marvin Harris 1983)

sábado, 8 de octubre de 2011

Cadena de Favores




Escena extraida de la película "cadena de favores".
Un profesor les propone a sus alumnos una pregunta "¿Que haríais para cambiar el mundo?". Los resultados son sorprendentes.

La vida de David Gale



Fuente: Youtube.com (extracto de la película "La vida de David Gale")

viernes, 7 de octubre de 2011

Los espejismos de las apariencias

Los humanos somos seres complejos, polimorfos, con actitudes, emociones y comportamientos poco coherentes entre sí, --- si no abiertamente contradictorios --- en muchas ocasiones --- lo que hacemos para lograr la supervivencia en un modo hostil.

Llegamos a estar enamorados de dos personas a la vez, a odiar y apreciar al mismo tiempo a un mismo individuo, a prodigar auténticas ceremonias de hipocresía con nuestra pareja, amigos, compañeros de trabajo o familiares.

Cada día pensamos una cosa y hacemos otra bien distinta. Unas veces actuamos así por no hacer daño a los demás, otras por pura conveniencia, por comodidad...


Vamos modelando nuestra manera de ser en función de lo que los demás esperan de nosotros. Pero las cosas no suceden así por casualidad. Al cabo de los años, vivimos circunstancias en que es más sensato y conveniente "maquillar" nuestro comportamiento, adecuarlo al contexto, ocultar nuestros verdaderos sentimientos, moderarnos en nuestras respuestas o amordazar nuestra espontaneidad en aras de una supuesta convivencia armoniosa --- en otras palabras; nos volvemos manipuladores e hipócritas. Puede decirse, que porque lo hacemos sin prestarle la atención más mínima, que la mentira es tan ubicua, que es habitual e irrefrenablemente inconsciente.



Lo peligroso de este juego, el de las apariencias --- el de los secretos y mentiras --- es que muchos naufragan en él. Entonces, sobreviene el vacío: "¿quién soy yo en realidad?". Este fracaso, este desencuentro con uno mismo, puede deberse tanto a la pérdida de la propia identidad personal, como al desconcierto y el temor que nos asolan ante las situaciones difíciles. Lo que no debe de parecernos extraño, porque las reglas, muy sutiles, no están escritas, y las experiencias ajenas difícilmente nos sirven.

Estas representaciones actuadas, asumidas con naturalidad por casi todos, no serán perjudiciales si mantenemos la cabeza fría y sabemos distinguir lo que pensamos, lo que hacemos y lo que, en definitiva, somos de verdad. Conocer a fondo el juego de las apariencias puede resultar entretenido y muy instructivo, además de que aprenderemos mucho sobre el género humano, y sobre nosotros mismos.

Pero, no olvidemos que es juego sin reglas y que es también, juego peligroso.

Fuente: monografias.com

jueves, 6 de octubre de 2011

Las bebidas gaseosas te ayudarán a envejecer prematuramente.

Así es, un estudio publicado en Dailymail.co.uk

s sutilmente nocivo pues se introduce en nuestro organismo y lo va deteriorando más rapidamente.

Aunque los expertos de la Universidad de Harvard experimentaron en ratones, creen que los resultados pueden tener los mismos efectos en los seres humanos. Entre algunas consecuencias es que la piel y los músculos -en el experimento- se marchitaban, además de los daños que provocan al corazón y los riñones. Lamentablemente el fosfato se encuentra también en otros alimentos como carnes procesadas, pasteles y panes.

Y es preocupante por que muchos consumimos gran cantidad de bebidas gaseosas. Pero ¿sabías que sólo dos latas a la semana son suficientes para que aumente el riesgo de padecer de huesos frágiles, cáncer pancreático, debilidad muscular o parálisis?

La recomendación es clara, llevar una dieta saludable y equilibrada. El equilibro en todo ámbito de la vida es escencial y en la alimentación lo es también.

Fuente:

miércoles, 5 de octubre de 2011

"Aprender a Desaprender"

Los avances de la ciencia nos han permitido un logro increíble: poder desestimar millones de ideas en las que un día creímos a pies juntillas. Lo dice Eduardo Punset en su libro El viaje al poder de la mente. En él plantea que no somos conscientes todavía de lo que implica para nuestro futuro poder echar por la borda gran parte de lo conocido hasta hace muy poco. Y menos todavía, asimilar que mucho más útil que aprender empieza a ser desaprender determinadas cosas.

El mundo gira a un ritmo tan vertiginoso que todos los días desestimamos una idea que un día fue importante, pero rechazamos desaprender algo que habíamos aprendido. Todo ocurre tan rápido que apenas nos da tiempo a pensar en ello, pero la realidad es que el mundo se equivoca un día sí y el otro también. Muchas de las cosas que nos han servido hasta ahora han dejado de ser útiles, sin embargo demasiadas de ellas siguen estando vigentes. El neoliberalismo no funciona, pero sigue mandando en los mercados. Europa es una entelequia económica, pero el país más poderoso del viejo continente, Alemania, puede cambiar la Constitución española por sus razones económicas. Aunque ninguna de las dos cosas sirven para mejorar la vida de los ciudadanos, nadie parece dispuesto a discutirlo.

Ha habido que esperar varios siglos para llegar a un convencimiento tan deslumbrante como el que propició Copérnico al descubrir que el universo no giraba en torno a la tierra: el mundo hace ya tiempo que dejó de girar en torno al hombre, que tiene ahora un papel muy secundario en esta sociedad globalizada. Hemos pasado de ciudadanos a consumidores de una economía insaciable, por eso es más importante atender la sed de dinero fresco de los mercados que las graves hambrunas de Somalia. Si la única alegría del mundo es comenzar, que diría Cesare Pavese, a esta sociedad le está haciendo falta un nuevo inicio para poder desaprender parte de lo aprendido.

Este verano de Libia, de la prima de riesgo, de The News of the World, de Strauss-Kahn, de Amy Winehouse, de la SGAE, de las elecciones anticipadas, de anticipar el anticipo, de las reformas de Zapatero, de la Fiesta del Pulpo de Rajoy, de la visita del Papa y del dedo en el ojo de Mourinho, hemos desaprendido algunas cosas que sabíamos de dictadores, de economía y del periodismo británico. También de las ideologías, de las de derecha y de lo poco que va quedando de las de izquierda. Del fútbol, de las élites políticas, de las religiosas y de los mitos musicales. Hemos aprendido que cada día ocurre algo importante, que al día siguiente no tiene casi importancia alguna.

El presente discurre a toda hostia en el parqué bursátil. Las ideologías chocan cada mañana contra el índice Dow Jones. Los bancos rescatan a los bancos. Luego los Gobiernos rescatan a los bancos rescatadores. Y ahora los Gobiernos rescatadores son rescatados por otros Gobiernos a los que cualquier día habrá que también que rescatar. El verano que hemos vivido peligrosamente concluye sin que hayamos desaprendido lo bastante para no volver a caer en los mismos errores. El mundo vuelve a equivocarse, como lo ha hecho tantas y tantas veces a lo largo de la historia. Esto no tiene más solución que echar por la borda gran parte de lo que hemos conocido hasta ahora. Pero, lamentablemente para millones de personas, necesitamos demasiado tiempo para desaprender lo aprendido.

Artículo obtenido de: El País